Ultimate Xtreme Fighting
Inicia sesión en la mejor liga de lucha virtual de foroactivo.

Obey...

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Obey...

Mensaje por Kuja el Dom Dic 18, 2016 5:08 pm

Se escucha de fondo:
 
 
La sala era bastante oscura, apenas estaba iluminada por un cuarteto de velas colocadas una en cada esquina de la habitación. No hacia sino enfatizar la oscuridad que el residente quería transmitir. Kuja se encontraba sentado, totalmente vestido para su lucha de esta noche. Tenía las piernas cruzadas y se le veía concentrado, transformando todos sus sentimientos en energía y muy, muy pensativo. El Mayor De Los Hermanos tenía muchas razones para pensar en esa noche, sabía lo que pasaría a la perfección, por lo que inconscientemente no podía dejar de darle vueltas en su cabeza. No sabía si era la mejor decisión, pero estaba dispuesto a obedecer, había llegado hasta donde estaba por órdenes de El Dios De La Muerte y no renegaría de sus peticiones a esas alturas… A pesar de que no concordara con ellas. No estaba seguro de todo lo que estaba por suceder, pero si así tenía que pasar, el simplemente asimilaría y cumpliría su misión… No podía obsesionarse, no podía enojarse, no podía sentirse herido, él estaba más allá de todas esas cosas a esas alturas de su vida… Pero, a pesar de todo, pensaba y pensaba.
 
A pesar de que El Mayor De Los Mortarcas siempre se hacía llamar a sí mismo “The Angel Of Death” o “The Dark Angel”, dentro de sí mismo sabía que estaba muy lejos de ser un Angel, por mucho que ahora sirviera a El Dios De La Muerte como su Mortarca y a pesar de que este le hubiera entregado las Alas. En estos instantes, Kuja se sentía más como un Demonio a punto de estallar. Como si en cualquier momento todo fuera a explotar en algo fuera de su control.
 
Kuja nunca había terminado de entender porque él y sus hermanos habían sido seleccionados para esa labor de Mortarcas. Claro, la respuesta no tenía mucha ciencia, Él siempre había dado sus favores a los peores seres de la historia, a maniacos sádicos y homicidas, Espartaco, Atila El Huno, Gengis Khan, y claro, era bien cierto que ellos también habían matado, tal vez con actos involuntarios, pero era un hecho que sabían y no podían negar. Sus rivales en los círculos de la muerte habían muerto en gran parte debido a sus heridas y falta de atención. Sin embargo, algo no le cuadraba. Él siempre presumía de ser capaz de ver más allá de los ojos de las personas, de poder ver directamente en sus almas gracias al poder que su Cuencas Negras le otorgaban y claro, de su posición de Deidad… Pero si eso era cierto, ¿Por qué los había elegido?
 
Kuja, Sephiroth y Cloud eran unos dementes, sádicos hasta el extremo y sadomasoquistas consumados. Si, causaban dolor solo porque les gustaba, habían aprendido a luchar solo por diversión y habían resultado ser excelentes en ello. No buscaban solo ganar, buscaban torturar a sus rivales y cuando perdían, si a cambio de ello habían sufrido demasiado, lo consideraban una victoria… Estaban enfermos, Kuja lo sabía, Sephiroth lo sabía, Cloud lo sabía, y Él lo sabía… Pero, por que darles poder a unos enfermos?
 
Por qué dale poder y Alas Negras a un Demonio con piel de Humano? Por qué darle Alas Negras a un psicópata consumado? Por qué darle Alas Negras a un sociópata consumido por el dolor?
 
Kuja no tenía ni idea, lo pensaba demasiado y no se le ocurría ninguna razón… Ni siquiera estaba seguro de querer saber la razón correcta…
 
Pero, a pesar de todas sus incógnitas, The Mortarch Of Blood estaba seguro de algo… Lo descubriría… Esa noche, tendría alguna pista… Y pasaría lo que tuviera que pasar… El saldría y cumpliría con sus órdenes… Y moriría.
 
Quería morir, lo sabía. Y Hardcology IV era una buena noche… No, no solo era una buena noche… Era la mejor de las noches. The Best Ever moriría hoy… Pero sería muy, muy divertido.
 
Si, había órdenes que cumplir… Había deseos que satisfacer… Sería una misión difícil, pero Kuja obedecería… Las Cuencas Negras ordenaban y el simplemente obedecía… Esa noche no sería la excepción… No le gustaba, no se sentía a gusto, no era lo que quería, hubiera reclamado si hubiera podido… Pero no podía…
 
Kuja siempre obedecía.
 
Las cuatro velas de la habitación se apagaron y por un momento… Las Dos Alas Negras brillaron con intensidad… Era el momento de obedecer… No podía enojarse… No podía sentirse herido… No podía obsesionarse… Solo tenía una cosa que hacer…
 
Kuja siempre obedecía. 
avatar
Kuja
UXF
UXF

Mensajes : 3199
Reputación : 158
Fecha de inscripción : 30/07/2016
Edad : 27
Localización : El Tartaro

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.